miércoles, 22 de septiembre de 2010

ANDRÉS PASCUAL: ¿CUANDO UN PITCHER MERECE EL PREMIO “CY YOUNG”?



ANDRÉS PASCUAL: ¿CUANDO UN PITCHER MERECE EL PREMIO “CY YOUNG”?

USA, 22 de septiembre de 2010. El titulo a la excelencia de la serpentina lleva su nombre, “Cy Young”. Cuando se cita al mejor pitcher de todos los tiempos, no es común que se nombre a Denton Cy Young, el hombre que hizo una rutina ganar juegos-y perderlos-, durante la llamada “era de la bola muerta”, que fue decretada verdaderamente cadáver a partir de 1920.

A través del tiempo se ha dado una idea equivocada de la era de la bola muerta al presentarla como si fuera una época de dudosa clase atlética; no, nadie debe confundirse, la etapa soberbia y magnifica entre 1901 y 1919 se jugo una pelota brillante y violenta, solo que la pelota no estaba hecha para batear jonrones que, a fin de cuentas, convirtieron al pasatiempo en un fraude, sobre todo en los últimos 20 años; además de condición pecaminosa del juego que desemboco en el peligroso escándalo de los esteroides.

Antes de 1920 ya existían todos los tipos de lanzamientos de rompimiento que se usan hoy: el tornillo, el nudillo, el tenedor, la empalmada, la curva a tres cuartos, la curva, el cambio de velocidad…pero, por si fuera poca la complejidad del pitcheo, se utilizaba legalmente el spitball o lanzamiento de “saliva”, mas difícil de batear y mas peligroso que cualquier recta de 100 millas por hora, tanto, que el único muerto por golpeo con un lanzamiento fue con una ensalivada. Después de 1920, año en que fue abolido su uso, hubo 6 pitchers de ambos circuitos a los que les permitieron continuar usándolo; porque eran su mejor, acaso único, lanzamiento.

El pitcher derecho Cy Young se inicio en 1890 con el Cleveland, entonces Liga Nacional, hasta 1898; paso al San Luis de la Nacional en 1899 y 1900. A partir de 1901 comenzó su historia grande con los Medias Rojas de Boston durante 9 campañas hasta 1908, en que regreso a Cleveland por dos anos y otro mas con los Medias Rojas; 22 campañas de trabajo que produjeron números como 511 juegos ganados, máximo de todos los tiempos; 316 perdidos, también suma mayor en Grandes Ligas; promedio de limpias de 2.63 y 2803 ponches, que no son suficientes para encabezar esos departamentos de por vida; 815 juegos abiertos y 749 completos, números buenos para liderar esos departamentos y un promedio de bases por bolas con respecto a 9 innings de actuación de 1.5 cada 9 entradas; además de 3.4 ponches cada otros nueve episodios de trabajo monticular. Es decir, que el arma principal de Young fue el control sobre sus lanzamientos.

Si bien están en las manos de Cy Young muchos de los récords de pitcheo por campaña con fabulosas temporadas ganadoras, a la hora de seleccionar un pitcher, incluso de su era, los nombres pueden ser Pete Alexander o Cristy Mathewson; pero no he visto nunca que alguien coloque al primer gran estrella de los Medias Rojas como la selección idónea para abrir un juego “idílico” extemporáneo.

Tal vez a pesar de sus récords no lo consideran lo efectivo de algunos otros; porque, a fin de cuentas, gano y perdió muchos y, aunque tiene un magnifico promedio de carreras limpias por juego de 2.63, otros lo tienen mejor y el dominio en el pitcheo, la efectividad absoluta, la brinda el promedio de carreras limpias por juego…

El abridor de una selección All Star 1901-1918 es Mathewson. La entrega de los premios Cy Young, como casi todo lo que es motivo de elección en Grandes Ligas se sale de las fronteras de la injusticia para caer en brazos del relajo organizado e institucionalizado. Nadie sabe con que patrones se elegirá una temporada cualquiera el premio al mejor pitcher: a veces un lanzador ha dominado los departamentos de efectividad, de entradas, de juegos completos, de ponches; pero se quedo corto por dos ganados de otro que, además de separarse por una carrera completa del primero, se lleva el premio a su vitrina particular y, ¿Cual es el nombre de este tipo de situación? ¿Injusticia?...No, el nombre es Cy Young que, a fin de cuentas, desde su creación en 1956, los receptores del honor que predominan son los que mayor cantidad de juegos ganados acumulen en la campaña.

En la historia del béisbol, muchísimos grandes lanzadores han militado toda o casi toda su vida en equipos pobres defensiva y ofensivamente; han sido huérfanos del titular mañanero; porque, por regla general, su club no encabezo nunca el estado de los equipos. Solo los grandes cronistas como Dan Daniels en Estados Unidos o el venerable Pedro Galiana en Cuba, tenían por costumbre revisar la actuación semanal de pitchers como, por ejemplo, Robin Roberts.

Y lo peor para los grandes pitchers de equipos débiles: casi siempre lanzan contra el mejor del club contrario, porque nadie se entrega gratis y la posibilidad de que el equipo batee menos contra un pitcher dominante es más grande que la salida del sol diariamente.

Este año en la Liga Americana la efectividad, el dominio desde el box se llama Félix Hernández. Pero el premio ira a las manos de quien gane mas y Sabathia esta separado por unos cuantos juegos ganados del venezolano y lanza porque lanza para los Yanquis.

A fin de cuentas el Premio Cy Young, que fue un pelotero que no se escoje a la hora de señalarse como lo mejor del pitcheo por nadie en particular, se facturo para premiar al lanzador que mas gane; o, por lo menos, eso ha sucedido la mayoría de las veces…

Por Andrés Pascual Cronista Deportivo Cubano y Ex Prisionero Político

Nota: No nos hacemos responsables y tampoco compartimos con algunos argumentos de este escrito. Se publica en Honor a la Libertad de Prensa que los Países Fascistas no tienen.